abril 4, 2025

Adiós Windows 10, millones de equipos dejarán de tener soporte en 2025

A partir del 14 de octubre de 2025, millones de usuarios en todo el mundo ya no recibirán soporte para Windows 10 por parte de Microsoft. Aunque parece lejana esa fecha, hay muchos rumores acerca de lo que pasará en los equipos, qué se debe hacer si es que continúan trabajando con ese sistema operativo y qué opciones existen para los equipos que no son compatibles con la actualización a Windows 11.

El fin del soporte de Windows 10 no significa que los equipos dejen de funcionar de manera repentina. No obstante, desparecerán de manera periódica actualizaciones de seguridad, correcciones de errores y mejoras en el sistema operativo. Lo anterior expondrá a los usuarios a vulnerabilidades, virus, y malware que ya no serán corregidos por la compañía de Bill Gates.

Otro aspecto a señalar es que también hay aplicaciones y programas de terceros que podrían dejar de recibir soporte para Windows 10, lo que podría generar problemas de compatibilidad y rendimiento.

Así que Windows 10 seguirá funcionando, pero se irá quedando desactualizado, lo que aumentará los riesgos de seguridad de sus usuarios. Ante esto, Microsoft recomienda actualizar a una versión de Windows que reciba soporte para garantizar un entorno más seguro; Windows 11 es la única alternativa.

Opciones si usas Windows 10

Microsoft ofrece el programa de Actualizaciones de Seguridad Extendidas (ESU), el cual está dirigido a equipos con Windows 10 que no puede actualizar a Windows 11. Este programa tiene un costo de 30 dólares anuales por dispositivo y permitirá a los usuarios seguir recibiendo actualizaciones de seguridad hasta el 14 de octubre de 2026, un año más allá del fin del soporte. Sin embargo, este programa no incluye otras actualizaciones, como las mejoras de características o el soporte técnico de Microsoft.

Si tu equipo cumple con los requisitos, la mejor alternativa es actualizar a Windows 11. Esta opción es gratuita para los usuarios de Windows 10 que posean una licencia válida, pero se verá limitada por los requisitos de hardware que Microsoft impuso para el nuevo sistema operativo.

Te recordamos que los requisitos mínimos del nuevo sistema operativo incluyen un procesador de 64 bits con al menos dos núcleos, 4 GB de RAM y 64 GB de almacenamiento, entre otros detalles técnicos.

Por último, y como mejor opción es que adquieras un nuevo equipo que tenga ya instalado o sea compatible con Windows 11. Ante esta actualización, desafortunadamente resulta costoso cambiar de equipo, pero es la única manera, real y de largo plazo para que estés protegido y continúes recibiendo el soporte de Microsoft.